Voluntarios de La Caixa de toda España y asociaciones con las que colaboran habitualmente recorren el Cañón de Río Lobos y celebran una jornada de encuentro en Hontoria, cuyos vecinos se vuelcan en la iniciativa

En la jornada participaron 250 personas.
DB
B. Antón / Hontoria del Pinar
Diario de Burgos
Nunca antes asociaciones de voluntarios de La Caixa de diferentes regiones habían desarrollado actividades de manera conjunta en un mismo lugar. Ayer fue la primera, y el sitio escogido para tan especial encuentro no podía ser mejor, Hontoria del Pinar, localidad burgalesa donde comienza el Cañón de Río Lobos y que conocieron de cerca durante la jornada de ayer voluntarios de La Caixa de Galicia, Madrid, Barcelona, Valladolid, Burgos y Soria, que fueron acompañados de personas de asociaciones con las que trabajan de manera continuada, como Aspanias Burgos, ACOFIFA (Asociación Coruñesa de Fibromialgia y Dolores Crónicos) y AIS (Asociación a la Infancia sin Recursos de Barcelona). Desde bien temprano las 250 personas que participaron en el encuentro de ayer se dieron cita en el frontón del pueblo, para, en tres grupos diferentes, recorrer los 14 kilómetros del Cañón de Río Lobos que separan Hontoria del Puente de los Siete Ojos, ya en la provincia de Soria. Bien guiados por vecinos y jóvenes del pueblo, que se volcaron de lleno en esta actividad, partió el primer grupo, formado por usuarios de Aspanias y que desde los primeros metros ya marcaban un buen ritmo. Entre canciones y asombrados por las espectaculares vistas, el grupo llegó hasta el chozo resinero, donde Ángel Peñaranda, ya jubilado pero que se ha dedicado a la actividad de la resina durante 27 años, explicó aspectos relacionados con este oficio, como la forma y el lugar en el que hay que cortar al pino para poder recoger la resina, los usos de este material, o cuántos kilos se podían llegar a obtener de ellos, unas indicaciones a las que prestaron mucha atención este grupo curioso que no paraba de interrogar a Ángel. También iban acompañados de Mercedes Sánchez, presidenta de la Asociación Aspanias y de José María Ibáñez, gerente de Aspanias, que habló sobre La Caixa y el tipo de voluntariado que han inventado, basado en vivir y convivir con las personas. «Nosotros trabajamos con ellos desde hace un año y medio y esta jornada de recorrido por el Cañón es una fotografía significativa que explica cómo es su voluntariado», señaló José María Ibáñez, interesado en seguir abriendo puertas en el mundo rural para la gente con discapacidad. Tan intrigados estaban por la resina que cuando aún estaban preguntando a Ángel llegaba ya hasta el chozo el segundo grupo, compuesto por voluntarios de La Caixa de Galicia y miembros de la ACOFIFA, unas 30 personas, que al igual que las anteriores, se mostraron sorprendidas con este oficio que desconocían por completo. Al frente de ellos se encontraba Susan Santos, voluntaria de esta asociación gallega, que alabó la iniciativa de este encuentro ya que permite que diferentes asociaciones se reúnan, compartan y se interrelacionen, a la vez que recordó algunas de las actividades que han llevado ellos a cabo recientemente, como un campeonato de baloncesto con niños con discapacidad intelectual, además de acudir a centros penitenciarios o de por ejemplo llevar al circo a un grupo de niños con riesgo de exclusión social.
Tras cinco kilómetros recorridos se llegó al punto conocido como Pedillera o Vallejo Los Lobos, donde el alcalde de Hontoria del Pinar, Javier Mateo Olalla, ayudado por otras personas del pueblo, repartió una bolsa con un bocadillo y fruta además de bebida a cada uno de los caminantes, que lo agradecieron y lo tomaron sentados en el suelo, para descansar y así poder superar los kilómetros que aún quedaban por delante. Mientras esperaba al tercer y último grupo, Javier Mateo Olalla, afirmaba que es un orgullo el hecho de que voluntarios de La Caixa de diferentes regiones hayan decidido reunirse en Hontoria a la vez que destacaba la forma en la que se habían involucrado todas y cada una de las asociaciones del municipio, desde la amas de casa hasta los jóvenes pasando por los jubilados, el grupo de danzas o la Asociación Cultural Costalago. «De esta manera se pone en valor la función que hace el voluntariado de La Caixa y la importancia de colaborar, más si cabe en momentos de crisis como el que estamos viviendo», comentó. Poco después llegó hasta este vallejo el tercer grupo, formado por los voluntarios catalanes y en el que destacaba la presencia de niños de corta edad que aguantaron estoicamente todo el recorrido, aunque algunos de los más pequeños lo finalizaron sobre la espalda de su padre. Mientras, los mayores, cámara de fotos en mano, retratan el incomparable entorno y buscaban buitres en la parte alta de las piedras. Con ellos iba Alfons Sánchez, presidente de la asociación de voluntarios de Barcelona, formada por 925 personas que llevan a cabo un voluntariado social y medioambiental. Para Alfons la experiencia resultó muy bonita. «El parque es extraordinario y las vistas, el paisaje y el olor son una maravilla. Está todo muy bien organizado», comentó el catalán, que adelantó algo sobre una cita futura. «Estamos trabajando en un encuentro que se llevará a cabo el próximo 15 de octubre. Queremos llevar a Port Aventura niños con discapacidad intelectual, que irán acompañados de voluntarios. Invitaremos a las asociaciones de todas las provincias. Bugos-Soria y Málaga ya se han sumado a este encuentro», comentó. El artífice de esta jornada iba cerrando la comitiva, Moisés Laguna, natural de Hontoria del Pinar, presidente de los voluntarios de La Caixa en las provincias de Burgos y Soria y que explicaba el objetivo de este encuentro. «Pretendemos promover el voluntariado en las zonas rurales. Estamos en periodo de crisis, y hay que conseguir que los pueblos, que se están muriendo, se movilicen, y se tienen que movilizar desde dentro, que la propia gente sea la que empiece a generar las actividades, y eso es lo que hemos querido hacer, trasladar nuestro voluntariado aquí, para que la gente se anime, de hecho hemos conseguido que participen todas las asociaciones locales», comentó. Moisés Laguna, que agradece el comportamiento que han tenido durante la jornada sus vecinos, también habla de que se trata de convivir, de buscar la integración y de compartir. “No sólo hay que hacer cosas que estén bien, sino que también hay que divertirse haciéndolas”. Comida y juegos Después de cuatro horas de caminata todos los participantes llegaron hasta el Puente de los Siete Ojos, donde les recogieron unos autobuses para llevarles de nuevo hasta Hontoria del Pinar, donde ya tenían lista la comida. De ella, al igual que de preparar los bocadillos, se habían encargado los miembros de las diferentes asociaciones hontorianas, como explica Marcelo Gómez, presidente de la Asociación Cultural Costalago. «Cuando nos comentaron la posibilidad de colaborar no lo dudamos. Si quieren volver estamos a su disposición y a la de todas aquellas asociaciones que deseen venir a Hontoria», afirmó. Ya por la tarde, tras el ejercicio y la comida llegaron los momentos lúdicos. Los voluntarios pudieron disfrutar de un partido de pelota a mano y de la proyección de un video que recogía aspectos diferentes sobre las tradiciones y oficios de Hontoria, además de una visita por las calles del pueblo. También pudieron bailar al son de la dulzaina y asistieron a un concierto del tenor serrano Miguel de Alonso. La jornada concluyó con una merienda y con el regreso en autobús, aunque algunos hicieron noche en Burgos y hoy proseguirán la visita por la capital, en la que visitarán, entre otras cosas, la catedral y el Museo de la Evolución Humana, donde les recibirá Eudald Carbonell.
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