No se sabe exactamente cual es la causa de la Fibromialgia, pero suele “despertar” tras un factor desencadenante como una infección bacteriana o vírica, un traumatismo leve, una separación matrimonial o el estrés. Se supone que el paciente ya tiene una anomalía oculta en la regularización de su capacidad de respuesta a determinados estímulos.

Según las últimas investigaciones el dolor crónico y la fatiga características de la enfermedad, estarían relacionadas con la interacción entre el sistema inmunológico. Además, probablemente exista un origen genético de la enfermedad, aunque aún no se puede confirmar.

El papel del estrés es fundamental, pudiendo actuar como desencadenante de la enfermedad y como agravante de los síntomas.