SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA

El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es una enfermedad benigna, compleja y crónica que se caracteriza por una fatiga intensa e invalidante, que no disminuye con el descanso y que puede empeorar con la actividad física y mental. Esta fatiga no es explicable por ninguna otra razón, y se suele acompañar de dolores, debilidad muscular post-esfuerzo y alteraciones en el sueño, en la concentración y en la memoria.

La Fibromialgia y el SFC son dos enfermedades diferentes pero con una forma de presentación y síntomas similares. Para poder tratarlas mejor, es importante hacer un diagnóstico diferencial entre ambas.

La primera definición del SFC data de 1988, formulada por un grupo bajo los auspicios de los CDC (Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los EEUU), y publicada por Holmes et al. Ya que después aparecieron dudas, por los criterios de Oxford y de Australia, se reunió un comité de expertos en 1993, otra vez organizado por el CDC.

Publicaron en 1994 los criterios diagnósticos de Fukuda et al, tanto para el entorno diagnóstico como para definición de caso para investigación.

Según la definición de Fukuda los síntomas son los siguientes:

* Padecer una fatiga crónica física y mental no existente previamente y severa (impacto superior al 50% de la actividad y capacidad habitual) durante seis o más meses.

* Persistente o recurrente, durante un mínimo de 6 meses consecutivos y sin haber precedido a la fatiga, cuatro o más de los siguientes síntomas: deterioro sustancial de la memoria o la concentración a corto plazo, faringitis o amigdalitis no exudativa, nódulos linfáticos sensibles, dolores musculares, dolores articulares múltiples sin hinchazón o enrojecimiento, cefaleas de diferente forma o intensidad, alteración del sueño y malestar que persiste más de veinticuatro horas después de un esfuerzo. Estos síntomas tienen que haberse presentado, persistente o recurrentemente, durante un mínimo de seis meses consecutivos y no haber precedido a la fatiga.

Para poder diagnosticar el SFC, el médico debe estar familiarizado con los criterios, escuchar cuidadosamente al paciente, tomar una exhaustiva historia clínica y encargar los test clínicos necesarios para descartar otras posibles enfermedades.